sábado, 10 de septiembre de 2011

El mejor inicio de torneo del Ballet Azul

Mucho se ha comentado en los medios sobre el récord del Ballet Azul que alcanzó en 1964, el que consta en ser el mejor inicio de torneo en la historia de la "U". Todo esto ya que el actual plantel ha logrado igualar a punta de un juego vistoso y efectivo aquel récord, lo que lo tiene puntero con 7 victorias consecutivas. 
Equipo de 1964 que alcanzó el récord de mejor inicio de campeonato.
Arriba: Musso, Hodge, Villanueva, Donoso, Eyzaguirre y Astorga.
Abajo: Araya, Álvarez,  Campos, Sánchez y Marcos.
A continuación, detalle de cada partido en que aquel glorioso equipo del 64' alcanzó el récord:

viernes, 9 de septiembre de 2011

A 10 años de un triunfo histórico

Hace 10 años, en un vibrante partido, nacería una leyenda, el último ídolo de la "U": Diego Rivarola

El domingo 9 de septiembre de 2001 se viviría un triunfo que es de los más recordados por las últimas generaciones de hinchas azules: el 3-2 que obtuvo la "U" en el clásico ante Colo Colo en su propia cancha. Este partido no es sólo  un clásico más de los tantos que se han jugado, sino que tiene una serie de condimentos que hacen que sea inolvidable para la gente azul. 
La "U" debió dar vuelta el partido, pues estuvo dos veces abajo en el marcador, cerrando la victoria recién en la última parte del partido con gol de Carlos Garrido.
Además este triunfo sirvió para que tanto el equipo y los hinchas sintieran que se había dado un importante paso hacia el tricampeonato, que lamentablemente por una serie de desaciertos no llegó.
Más valor aún adquiere este partido considerando que es el último clásico que logró ganar la "U" en la cancha del archirrival.
Pero sin lugar a dudas, el gran motivo por el cual este clásico es tan recordado, es porque fue donde nació una leyenda, el último ídolo de la "U": Diego Gabriel Rivarola Popón. La imagen de Diego celebrando el gol del empate colgado de la reja, con su entonces largo pelo al aire, mostrando la polera de "Gokú", es una imagen que se ha metido en el inconsciente colectivo de la hinchada. A continuación, imágenes, goles y un reportaje de aquel partido:

jueves, 8 de septiembre de 2011

La huella imborrable del "Maestro" Álvarez

Diario "Soy Azul" 28 de Agosto de 2011

Tras su glorioso paso por la U entre 1959 y 1964 el artillero es considerado como el extranjero más importante en la historia del club.

Álvarez ostentaba hasta el 2010 el sitial de máximo goleador extranjero en la
historia de la U.
Ernesto Álvarez ostentaba hasta el año pasado el sitial de ser el mayor goleador extranjero de Universidad de Chile con 71 conquistas. Sin embargo, fue superado por Diego Rivarola, pero indudablemente que el "Maestro" sigue siendo considerado como uno de lo extranjeros más relevantes en la historia del club. 

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Musso espera (1969)

De poca repercusión, para lo que él merece, nos pareció el homenaje que Universidad de Chile tributó a Braulio Musso. La última noche del Hexagonal fue despedido oficialmente por la "U". En este grabado, a parte de la presencia del homenajeado y del capitán universitario, lo interesante está en la camiseta que le regalaron sus ex compañeros a Musso. Ahí está la síntesis de toda una carrera. Los números corresponden a todos los puestos en que Braulio Musso jugó en la "U".
Este era el Musso de su mejor época, cuando la
casaquilla de la "U" terminaba empapada. Cierra los
ojos, cansado, pero feliz. El triunfo llegó con esfuerzo
y trajín, pero compensó.

Cuando se jugó esa maratónica fecha de tres encuentros en el Hexagonal, hubo por ahí una ceremonia que hizo pensar a mucho de los que estaban presentes: ¡ya era tiempo!". Se trató de la entrega de una plaqueta de oro y de una camiseta que hicieron los jugadores de Universidad de Chile a Braulio Musso, el antiguo jugador de la "U", cuyo retiro de las canchas ni siquiera se había anunciado. Resultó algo simpático y emotivo. El reconocimiento de un club a un viejo defensor. El adiós a uno de esos jugadores símbolos que tiene cada equipo, modelo ejemplar, que debe abandonar luego de años de defensa de esos mismos colores. 
Claro, es que, recordando más tarde los detalles, más de alguien admitió que la ceremonia no había resultado, que algo faltó en esa ocasión.
- Claro es que algo faltó, y muy importante: que no se hizo presente ningún dirigente en esa ocasión, porque la idea de la plaqueta fue nada más que de los jugadores y entrenador. La plaqueta dice "A Braulio Musso, el plantel de la "U" y su cuerpo técnico", y una fecha: "3 de enero de 1969", y la reunión en que me fueron entregados esos obsequios se jugó el 4.
"Del Hexagonal yo vi todos los partidos en que participó Universidad de Chile, y esa noche, en el descanso del partido entre Estrella Roja y Corinthians, fui al camarín a saludar a los jugadores, y cuando estaba con ellos me di cuenta de que algo sucedía entre ellos, o entre ellos y yo, porque algunos cuchicheaban, se hacían gestos como refiriéndose a mi, hasta que Marcos, que no puede quedarse callado nunca, me dijo: "Viejo, creo que te vamos a hacer un regalo".

viernes, 2 de septiembre de 2011

Del "Pulpo" a "Superman"

Diario La Tercera Lunes 27 de noviembre de 2000

Desde los tiempos de Eduardo Simián, Universidad de Chile se ha caracterizado por entregarle la camiseta 1 a jugadores que se han convertido en símbolos. Ibáñez, Astorga, Carballo y Vargas completan esta imaginaria linea de tiempo que ha cruzado el arco de los azules.


Sergio Vargas
La historia que emana de los arcos azules no tiene más de cinco o cuando mucho seis referentes, lo que no deja de ser curioso, porque habla de arqueros que a poco de haber debutado se ganaron el calificativo de símbolos y se mantuvieron por un largo período cuidando la valla de la "U". 
La mítica saga de hombres de manos enguantadas comenzó con Eduardo Simián, el capitán del primer título, que arribó al club cuando todavía no ingresaba al profesionalismo.
"Él llegó como estudiante de Ingeniería a la Universidad de Chile, y los dirigentes, casi todos de Medicina, lo invitaron a jugar. En el breve lapso que estuvo nunca cobró un peso por jugar, porque consideraba importante devolverle algo a la universidad", comenta su hijo, Luis Alberto, conocido dirigente de Colo Colo y Magallanes. 
Luego del título del 40', el "Pulpo", de 25 años, partió a Estados Unidos a estudiar y al regreso se dedicó a su profesión -descubrió el yacimiento pretrolífico del Estrecho de Magallanes- haciendo un alto en 1946, para despedirse en un clásico universitario. Murió en 1995, con 80 años.
A Simián lo reemplazó Mario Ibáñez, un porteño que tenía el récord de ser quien ha estado más tiempo en el arco azul, entre 1941 y 1955. Tras su retiro, partió a Miami a ejercer medicina. 

jueves, 1 de septiembre de 2011

La noche en que el rey se inclinó ante el Ballet

PARTIDO INOLVIDABLE: U. DE CHILE 4 SANTOS 3
Sábado 3 de febrero de 1963. Una noche que haría historia. El Santos de Pelé llegaba al Nacional para toparse con la "U" y nadie lo olvidaría. Los invitamos a revivirlo todo, con un salto en el tiempo, como si estuviéramos en ese verano tan cálido para los azules...

Pelé y Leonel Sánchez, dos figuras en un  duelo que
hizo fama. La "U", en la cima de su fulgor, derrotó a un
equipo que recorría el mundo desplegando su talento.
Pelé, claro, igual anotó dos goles.
Hacía justo un año que Pelé no perdía un partido de carácter internacional. Y en todo el año, Santos había perdido sólo tres encuentros. El rey, interrogado al llegar a Chile del porqué no había aceptado ser transferido al Internazionale de Milan o a la Juventus, precisó que si bien la posibilidad de jugar en Italia significaba un gran ingreso económico por casi lo mismo, por los premios que paga el club por los partidos ganados en el extranjero.
Valga esta introducción para demostrar la razón por la cual Santos juega todo los partidos como si fuera una final: hay muchos dólares de por medio. De ahí la invencibilidad con la que llegó precedida la escuadra paulista a Santiago y que pretendía mantener a toda costa frente a Universidad de Chile, como acicate perfecto para la finalísima que sostendría con Botafogo.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Cuando la "U" fue Sociedad Anónima

Diario El Crá, 18 de noviembre de 2008

EN 1948 LOS AZULES PUSIERON A LA VENTA 3 MIL 800 ACCIONES
Con un valor de mil pesos por acción se constituyó la Sociedad Anónima Deportiva Universidad de Chile, incluso el Presidente radical Gabriel González Videla adquirió parte del patrimonio del club hace 60 años. Curiosamente, la finalidad era construir el recinto más grande de Sudamérica al que llamarían Estadio Monumental.

Esta era la acción que se vendía en 1948 a mil pesos de la  época.

Transcurría 1948 y en el arco azul atajaba Mario Ibañez, Adelmo Yori apuntalaba la defensa y en el mediocampo roncaba Luis Álamos Luque. El histórico "Zorro" Álamos, que años más tarde sería formador del equipo más ganador de la historia de la Universidad de Chile, el denominado "Ballet Azul". En el plano administrativo los laicos daban un gran golpe mediático al mostrar al presidente Gabriel González Videla comprando acciones del club para tener el anhelado estadio.

Las raíces de una pasión eterna

Diario La Tercera, 5 de diciembre de 1999


Tras un proceso de enmarañadas fusiones, que tuvo como raíz el Club de Deportes Universitario, Universidad de Chile se insertó en el balompié nacional en 1938. No fue fácil su inclusión, pues la incipiente escuadra del "Chuncho" tuvo que pagar su precio. Mirados con desdén por los entonces decanos del fútbol nacional, la "U" debió someterse a una prueba de suficiencia para participar en los campeonatos de Primera División. El examinador fue el entonces poderoso Audax Italiano, con el cual jugo un partido en el torneo apertura. La victoria correspondió a los itálicos por 2-1, pero el pundonor y entusiasmo que derrocharon los universitarios les sirvió para sortear el desafío. Fueron los aprontes, porque en 1940 se puso la primera piedra de la pasión azul. Con jugadores provenientes de la universidad, Luis Tirado armó el equipo que alcanzó la primera estrella. La leyenda de gloria tendría una larga pausa para seguir tejiéndose. Tuvieron que pasar 19 años para que la "U" atrapara su segundo título en 1959. Fue el comienzo de una década espectacular bajo la conducción maestra del recordado Luis "Zorro" Álamos. Como el éxito no es eterno, los azules sufrieron un calvario para reencontrarse con las sonrisas. En 1994, con Jorge Socías en la banca, volvió a adjudicarse un campeonato. Y en 1995, repitió el rito, con el agregado de que esa vez el festejo fue doble, pues se trató del bicampeonato

Foto 1: Los orígenes mismos de la "U", cuando el equipo era una selección de la universidad. Hasta 1928, la base fueron las Escuelas de Medicina, Odontología y Derecho. En 1928, nace el Club de Deportes Universitario, que legalmente tiene una mezcla de cuatro clubes, Náutico, Atlético, Federación Universitaria e Internado. En 1938, el Club de Deportes Universitario se convierte en Universidad de Chile.


lunes, 29 de agosto de 2011

Mi historia con la Universidad de Chile

Por Antonio Skármeta


Hola. Soy hincha de la Universidad de Chile. La "U". "El Chuncho". Como todas las enfermedades crónicas empezó de la manera más inofensiva.

Nací en Antofagasta, al norte de mi país y, para donde mirara, tenía el límpido cielo del desierto y el infinito del mar. Azul hasta saciarse. Para navegar y volar. Camino a la plaza del pueblo había un quiosco de revistas. Allí vendían Estadio. En la portada, un amable futbolista posaba con el balón a sus pies. Se llamaba Braulio Musso. Tenía una quijada prominente, parecida a la de mis tíos dálmatas. Su casaquilla era azul. El equipo había ganado un partido esa semana y la insignia del club, un "Chuncho", que en Chile es una suerte de búho o lechuza, parecía guiñarme un ojo. Le guiñé de vuelta, y en las pichangas de tierra y sol que siguieron a ese hallazgo, proclamé a los chicos de la escuela que sería de la "U" y que mi ídolo era Braulio Musso. Comenzaban los cincuenta. Cuando los otros muchachos, fanáticos del Colo-Colo, me despreciaron lanzándome coscorrones a mi entonces nutrida melena, miré al cielo y al mar y me nutrí de ese coraje.